Películas de semana santa
Del Martir del Calvario a La Pasión de Cristo, guía de películas de semana santa según Proyexión los sonidos del cine
Del Martir del Calvario a La Pasión de Cristo, guía de películas de semana santa según Proyexión los sonidos del cine
Invictus
El daño que la discriminación hace a las minorías en cualquier parte del mundo y en cualquier época desemboca en odio, rencor e incluso deseo de venganza que da origen a revueltas y revoluciones, por una parte, pero también origina pensamiento liberal y lideres con el coraje suficiente para cambiar su situación y la perspectiva de ayudar a su país, tal es el caso de Nelson Mandela a quién el sistema segregacionista de Sudáfrica envió a prisión en 1964, por su ideología en contra del apartheid, quién al salir de prisión y alcanzar democráticamente la presidencia de Sudáfrica se dedico a unificar a su país con la ideología de que nunca más en su patria se discriminara o humillara a nadie por su color de piel, ascendencia o creencias. Mandela estuvo en prisión 27 años.
La historia verdadera de cómo Nelson Mandela unió fuerzas con el capitán del equipo de Rugby de Sudáfrica para ayudar a unir al país es el hilo conductor de la nueva propuesta fílmica de Clint Eastwood como director, la película en cuestión es Invictus.
El recién electo presidente Mandela (Morgan Freeman) sabe que Sudáfrica sigue siendo una nación racial y económicamente dividida a raíz del apartheid, creyendo que puede unir e inspirar a su país mediante el lenguaje universal del deporte, se decide a inspirar el mismo al capitán del equipo nacional sudafricano de Rugby Francois Peinar (Matt Damon), el propósito de Mandela rebasa las expectativas que el propio Peinar tiene de su equipo, ganar la copa mundial de Rugby de 1995, donde Sudáfrica es el país anfitrión.
La cinta nos muestra el espíritu inextinguible de Nelson Mandela, el amor que siente por su nación y su ánimo conciliador, un líder que predica con el ejemplo y que es capaz de aceptar e integrar en su equipo de trabajo a grupos simpatizantes del apartheid, un hombre que inspira con su sola presencia a toda una nación, un político brillante que sabe utilizar los recursos a su alcance para unificar a su país y llevarlo a la grandeza aún en contra de todo pronóstico.
Invictus es un relato de la condición humana y el deseo de superación aún en las condiciones más adversas, es acerca de la dignidad, habla del perdón y la conciliación como el camino hacia la construcción de logros personales, nacionales e incluso mundiales, un filme que los gobernantes de todo el mundo deberían ver.
Roberto Saviano, oriundo de Nápoles ofrece una exhaustiva investigación del fenómeno criminal de la Camorra en su novela de no ficción Gomorra, donde detalla el modo de operar, las múltiples ramificaciones económicas de los clanes napolitanos, los códigos de honor, el ascenso al poder y la espiral de violencia que ha dejado a esta región de Italia sumergida en el miedo y la desesperanza.
En el libro se develan los nombres de los principales jefes de la Camorra y se detallan las acciones que han permitido su ascenso al poder o su captura, las alianzas, venganzas, ritos de iniciación y métodos de intimidación invaden uno a uno los capítulos de este intenso relato tomado directamente del contexto y el contacto del autor con los habitantes de Nápoles directa o indirectamente relacionados o marcados por las acciones ilícitos de la Camorra.
Un relato trepidante que enclava al lector poco a poco para comprender las relaciones de poder y los intereses económicos involucrados dentro de El sistema, como se conoce a la Camorra entre los jefes y soldados de dicha organización. Saviano complementa la novela con entrevistas y anécdotas de gente cercana al problema de la Camorra y de su situación, la mayoría de las veces resignada e impotente ante la complejidad y el poder de El sistema. Así también relata las historias de individuos que han hecho frente al problema de la mafia en Italia y las consecuencias de sus actos.
Después de la publicación de Gomorra, en 2007, Roberto Saviano se vio obligado a vivir escondido y bajo protección policiaca constante al ser objeto de amenazas de muerte debido a los datos y sucesos que relata en el libro y que involucran a gente altamente poderosa en influyente dentro del Sistema.
El libro inspiró la película del mismo nombre, dirigida por Matteo Garrone en 2008.
Si te gusta la literatura de no ficción y policiaca te recomiendo altamente Gomorra de Roberto Saviano.
En pantalla aparecen destellos de lo que parece ser una guerra, los protagonistas son dibujos en blanco y negro muy poco detallados, escenas minimalistas de combate transcurren mientras se escucha de fondo disparos y una gruesa voz en off que nos describe el curriculum sangriento de alguien nacido para matar y cobrar buen dinero por ello. Así comienza la delirante cinta de animación Boogie, el aceitoso.
En la historieta creada por Roberto Fontanarrosa en la década de los setenta Boogie es un mercenario que encarna lo peor del ser humano es bebedor, fumador, asesino, misógino, despiadado, violento, homofóbico, racista y un largo etcétera que le confiere una personalidad entrañable y cuya lectura es un placer al encarnar todo lo que un sujeto no se atreve a ser a causa de la moral y los valores de los que Boogie carece.
Por fin llega a México la cinta argentina inspirada en este rudo personaje, introduciendo novedades en la iconografía de Boogie como el uso de color (las tiras cómicas eran en blanco y negro), animación combinada 2-D y 3-D, además de un argumento que incluye una crisis de edad y valores en el personaje principal, cambios que no alteran para nada la esencia del protagonista al mismo tiempo el guión incluye diálogos y situaciones de la célebre historieta.
El argumento es sencillo, un jefe de la mafia debe silenciar a un testigo para evitar ir a prisión, en lugar de contratar los servicios de El Aceitoso contrata a un asesino más joven y en apariencia más letal, desatando la cólera del veterano Boogie quién se obsesiona con probar que sigue siendo el mejor, sin importarle quién deba morir o salir lastimado para lograr su objetivo.
El filme, igual que la tira cómica en la que se basa, no comete el error de denunciar las imperfecciones humanas o institucionales condenando la violencia o impunidad, todo lo contrario, es un ejercicio cinematográfico que ensalza la violencia, corrupción y locura del personaje para realizar esta denuncia, el humor negro del que hace gala Boogie es el poderoso instrumento mediante el cuál reímos a carcajadas de esa atrayente gandallez, pero que finalmente nos lleva a preguntarnos ¿De qué me estoy riendo?
Si te gustan los argumentos inteligentes y crees ser capaz de soportar la depravación humana tratada con altas dosis de humor negro y violencia no debes perderte Boogie, el aceitoso.
Un 1985 alterno al que conocimos, con un tercer mandato de Richard Nixon y una catástrofe nuclear inminente entre Estados Unidos de América y la URSS sirve de fondo para desarrollar esta historia, Watchmen, los vigilantes. La cinta está basada en la novela gráfica escrita por Alan Moore y dibujada por Dave Gibbons publicada por entregas en los años de 1986 y 1987 considerada como una de las 100 mejores novelas del siglo XX por la Revista Time.
Los antecesores al grupo de justicieros que conducen la cinta tienen una “época dorada” donde sus acciones heróicas son altamente mediáticas, aparecen en múltiples portadas de revistas y la sociedad los admira. A ritmo de la melancólica The Times They Are A Changin de Bob Dylan, es en los créditos donde apreciamos la debacle de este grupo de héroes y el nacimiento de los que habrán de ocupar su lugar.
Para estos años los héroes enmascarados han sido retirados por el gobierno de Nixon, se les ha prohibido hacer justicia propia y han sido obligados a revelar su verdadera identidad; así lo han hecho todos los miembros de Crimebusters excepto “Rorschach”, un violento vigilante urbano, quién después del asesinato de su compañero “The Comedian” decide investigar los pormenores del crimen, advertir a sus ex colegas y, sobre todo, vengarse.
Lejos de ser una película característica de súper héroes, Watchmen muestra personas con identidades secretas que han tomado en la justicia en sus manos velando por la seguridad de los ciudadanos, sin embargo, conforme avanza la cinta descubrimos que estos vigilantes tienen intereses poco éticos como el deseo de fama, sadismo, venganza o intolerancia, la seguridad de los civiles parece ser insignificante para algunos de estos enmascarados.
Es la sociedad quién al ser acechada por violencia y vandalismo ha decidido confiar su confianza en un gobierno beligerante, los vigilantes enmascarados se han desarrollado en este contexto, son necesarios pero ¿Quién ha de imponer los límites de su acción o juzgara los métodos utilizados para combatir el crimen? La respuesta parece ser: nadie, son completamente autónomos y con libertad de acción hasta el momento en el cual deciden que sus acciones son inaceptables y la sociedad no los tolera más.
El filme es una reflexión sobre de la responsabilidad, la justicia y la condición humana frente a circunstancias difíciles donde los responsables de garantizar el bienestar de los ciudadanos son colmados e incluso son ellos los que ponen en peligro la tranquilidad al vislumbrarse una guerra nuclear.
Watchmen ironiza el concepto clásico de historietas como Batman o Superman donde los enmascarados representan al bien y prácticamente no tienen defectos, no es una película de superhéroes, los protagonistas son personas comunes que hacen cosas extraordinarias por las motivaciones personales que cada uno posee.
Sólo Dr. Manhattan posee poderes sobrenaturales por lo cuál la humanidad ha dejado de importarle y decide marchar a Marte al sentir que nada lo liga al planeta y no vale la pena luchar por los que no comparten su condición.
